Interesante de ver
leyendo y releyendo
leyendas y mitos,
atrofiados encuentros
por desidia de una amante infiel
la soledad
no se la juega con nadie.
Es lindo escribir y encontrar las huellas
que dejaron por aquí
otras caras de luna
como pétalos de almíbar.
Parece que lo único que ínfula noche
es el relato de haber ostentado
tener la boca llena de peces entre
los dos.
La casualidad es causa.
Por eso los espejismos son siempre oasis.
Y eso es lo que justamente hace atractivo al desierto.
Entre toda maraña internética hay un resquicio
de oscuridad y paz.
Desasosiego que me impulsa a más,
frecuencia de la búsqueda insome;
quemar las naves ya sin velas
algún día;
encontrarnos.
A lo mejor sea una verdad importante saber que no siempre la búsqueda supone un encuentro; claro que sí, todos los espejismos son un oasis. El hecho de poder verlos lo es.
ResponderEliminarMe gustó esa imagen, saludos.
Síiii, quemar las naves, cuando ya estemos sin velas...Y si no se puede ir todo al carajo.
ResponderEliminarMe voy a buscar las huellas que dejaron por acá.
Salud
Che. te hago un pregunt, nos conocemos? Porque en el comentario que hiciste en mi blog pusiste algo de abogada, que era la carrera que yo iba a seguir antes jaja. Un beso!
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